Es horrible ver como un Jefe de Estudios de un instituto sevillano olvida a su hijo de 2 años encerrado en el coche... en verano.
Y es que ya van 11 niños y niñas en lo que va de verano, culpables por la negligencia de sus padres... Es escalofriante.
Aun recuerdo en mi niñez cada vez más lejana, las voces de mi madre en la piscina, sobresaliendo de todo el chiquillerío diciendo: Ni se te ocurra ir pa' lo hondo... O a mi abuela en el río Estancón de Villamayor, con más ojos que la medusa de los cuentos, enterándose de cada "movement" de sus apreciadas nietas.
Y es que vigilar a un niño o una niña, es algo muy complicado. Llevamos dentro ese instinto de exploración valiente inocente que inunda nuestra mirada (Algo dificil de mantener pero no imposible) y nos aleja del nido protector. Por contrario, cuando somos padres y madres, es dificil que se nos escape cualquier detalle pero... Por desgracia existen excepciones que confirman la regla. Siento mucho lo de ese padre.
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